Entrevista a Carlos Martín Fernández, doctor en informática sobresaliente cum laude por la universidad Carlos III

Carlos Martin Fernández es oficial de la 65 promoción número uno en la especialidad de Defensa y Control Aéreo (DCA). Ingresó en la Academia de Oficiales con más de 45 años, convirtiéndose en el oficial más antiguo de la 65 promoción.

Tiene una trayectoria académica plagada de éxitos. Es Ingeniero Informático por la UNED con calificación de sobresaliente y premio extraordinario de fin de carrera, Master en Ciencia y Tecnología Informática por la universidad Carlos III y premio extraordinario de fin de master y Doctor en informática sobresaliente Cum Laude por la universidad Carlos III. Es autor de un libro sobre Ajuste Óptimo de Funciones mediante Algoritmos Genéticos, autor y coautor en diversas publicaciones científicas.

Durante su etapa como suboficial obtuvo la especialidad fundamental de Telecomunicaciones (TEL) y está en posesión de dos titulaciones: como técnico Superior en Electrónica y Técnico Superior Rama Administrativa y Comercial, especialidad Informática de Gestión con la calificación de sobresaliente. Ha sido tripulante aéreo en el Boeing E-3A Airborne Warning & Control System (AWACS) con base en Geilenkirchen (Alemania) con cerca de 1700 horas de vuelo.

Está en posesión de curso de Especialidades Criptológicas, del Curso Avanzado de Ciberdefensa y del Curso de Guerra Electrónica, y de las capacitaciones de Controlador de Interceptación, Paracaidista, y Diplomado en Informática Militar,.

Carlos ha participado en las misiones ISAF, DISPLAY TERRANCE CRESCENT GUARD, PEACE EAGLE ASSIST, JOINT GUARDIAN, KFOR, SFOR, DELIBERATE FORGE, DELIBERATE GUARD, IFOR, DECISIVE ENDEAVOUR, PROVIDE PROMISE y DENY FLIGHT

Está casado y es padre de cuatro hijos.

Hoy conocemos a CARLOS MARTIN FERNANDEZ.

 

¿En qué consiste su tesis?

Mi tesis trata sobre la construcción de sistemas dirigidos a la generación automática de reglas de inversión ajustadas al estado de mercado. Analizo para ello series temporales financieras por medio de análisis técnico y computación evolutiva, con la finalidad de extraer, a partir de estas, las características que definan las reglas obtenidas como: rentables, eficientes, robustas y fáciles de interpretar. Las reglas de inversión producen como resultado señales de predicción como parte de los sistemas de inversión.

La tesis se encuadra en el área de la inteligencia artificial conocida como computación evolutiva. La computación evolutiva pertenece al conjunto de solucionadores de problemas basados en estrategias de prueba y error. Se pueden considerar como solucionadores de amplio espectro, o globales, basados en metaheurísticas, u optimizaciones de tipo estocástico o no determinista. Para alcanzar sus objetivos, los algoritmos de computación evolutiva hacen uso de técnicas inspiradas en optimización biológica: usan poblaciones de individuos que conforman un conjunto de soluciones candidatas sobre las que se opera, a diferencia de otros métodos como los que reiteran un proceso a partir de un determinado punto del dominio de la función de optimización, o espacio de búsqueda, para alcanzar la solución óptima dentro del conjunto de todas las posibles soluciones candidatas.

Las técnicas de computación evolutiva son variadas. En mi tesis me concentro en las técnicas basadas en la programación genética y las gramáticas evolutivas. La computación evolutiva permite afrontar problemas complejos donde no existe una solución analítica o exacta que los solucione.

 

¿Cómo surge la idea de este proyecto de investigación?

Mi proyecto de fin de carrera trató sobre el uso de los algoritmos genéticos en la búsqueda de soluciones a problemas de regresión simbólica. Desde entonces, usar la programación genética para la resolución de problemas complejos ha sido una idea que me ha seguido durante muchos años. La Universidad Carlos III de Madrid me propuso investigar sobre series temporales financieras haciendo uso precisamente de la computación evolutiva y la idea me cautivó, pues me brindaba la oportunidad de emplear mis estudios más allá de mi ámbito profesional.

 

¿Cómo se afronta una investigación de esta envergadura?

En palabras de Fernando Vallares, “en las ciencias experimentales, un doctor es un científico capacitado para realizar investigación de manera independiente y para supervisar a otros estudiantes de doctorado. Para llegar a serlo se ha de defender ante un tribunal un trabajo de investigación original”.

Si se quiere alcanzar este objetivo, primero hay que formarse como investigador. Es un trabajo de estudio y mentalización, en el que se ha de avanzar en rigurosidad, método y evitar la tentación de incurrir en plagios o coger atajos. La formación se puede adquirir en los másteres conducentes a doctorado, diferentes de los profesionales, y cuyo objetivo es preparar al futuro investigador en los conocimientos y metodologías necesarias para la elaboración de la tesis. Una vez se cuenta con las capacidades, se comienza por hacer un estudio del estado del arte buscando un nicho de investigación que no haya sido analizado con anterioridad. Esto te puede llevar, como en mi caso, a leer más de 300 artículos de investigación en diferentes idiomas, para analizar qué aspecto no ha sido aún estudiado. A partir de ahí se elabora un proyecto de investigación que una vez aprobado por la comisión de doctorado has de desarrollar en el plazo máximo de 4 años. Se ha de realizar la investigación con la experimentación y análisis estadístico correspondiente y de su resultado se elabora la tesis. Las universidades suelen exigir que al menos se haya generado una producción científica aceptada por la comunidad internacional con nivel de impacto JCR (Q1-Q4). En mi caso se han desarrollado 3 publicaciones científicas uno ya en Q1 en la revista Neurocomputing un segundo Applied Soft Computing y otra más en revista la de impacto Q1 Information Science en revisión. A partir de ahí se hace una presentación pública en la universidad, una prelectura ante un tribunal previo, un análisis con el programa Turniting para evaluar que no se está incurriendo en plagio y la defensa final de la tesis ante otro tribunal. Todo ello te puede suponer unas 12 horas al día de trabajo sin fines de semana ni vacaciones. Una lucha contra reloj pues si tienes la mala suerte de que alguien publica resultados sobre tu investigación antes que tú, vuelves a la casilla de salida. Dormir cuatro horas si tu tesis la desarrollas en dos años y lo compaginas con trabajo y familia es lo habitual.

 

¿Con qué apoyos ha contado?

Los de mis directores de tesis y los de mi familia, especialmente de mi esposa, Alicia. Institucionalmente no he contado con ninguno. Tampoco los he solicitado. Mis estudios me los he sufragado siempre enteramente con mis propios recursos y el tiempo de estudio ha salido estrictamente de mi tiempo libre.

 

¿Qué usos se le podrá dar a su Proyecto?

A partir del trabajo de investigación se puede analizar cualquier serie temporal financiera en el ámbito de una estrategia de inversión activa. Construir sistemas de inversión a partir de series temporales financieras es complejo debido a la dificultad de analizarlas por su alto contenido en “ruido”. Una serie temporal consta de dos componentes principales: tendencia y fluctuaciones. Las fluctuaciones oscurecen el proceso de modelado de la serie temporal, y hacen muy difícil obtener la tendencia general de la serie. En la investigación se proponen varias soluciones basadas en el uso de conjuntos de modelos de inversión que combinan la posibilidad de modificar el modelo utilizado, como una reacción a los cambios en el mecanismo de generación de precios, junto con un componente de inercia al cambio, que mitigue las consecuencias negativas de una negociación excesiva.

El objetivo final, a partir del análisis anterior, se centra en la generación de señales de inversión (o compra-venta), y más específicamente en la generación de estrategias de sincronización del mercado. Como ya hemos dicho para cualquier tipo de mercado, renta fija, variable, opciones, mercado monetario…

 

¿Qué recuerda de sus años como suboficial?

Años muy felices trabajando con grandes profesionales y compañeros que me han servido de inspiración y ejemplo para intentar siempre estar a su altura sin defraudarlos. España tiene unas escalas de suboficiales de una calidad increíble que han demostrado su valía comparándose con otros ejércitos sin complejos. De ahí que observe con preocupación que no se cuiden, como se debería, sus condiciones laborales, económicas y profesionales. Es una situación preocupante cuyo impacto comenzaremos a notar antes de 10 años si no se adoptan medias serias en política de personal. El Ministerio de Defensa tiene un gran reto por delante.

 

¿Qué fue lo que le impulsó a promocionar a oficial?

De forma sucinta, lo primero y más importante mejorar mi situación profesional, al adquirir nuevas responsabilidades que consideraba más acordes tanto con mi formación académica civil como con mis años de experiencia en las FFAA, y con ello también una mayor visibilidad en las operaciones, segundo, lo anterior va acompañado de una mejora económica sustancial desde el segundo empleo y tercero, una mejora social. Esos tres aspectos que me han movido a promocionar son muy discutibles y subjetivos, pues dependen de cada persona y su situación particular. Con las distintas leyes de personal se ha buscado empoderar al suboficial, pero ello no ha ido acompañado de la mejora retributiva esperada, por diferentes factores, que son de dominio público y ampliamente debatidos.

 

¿Cree útil y conveniente para la institución que todos los oficiales de los cuerpos generales tengan la misma titulación de grado al egresar de la academia?

Es una opinión personal, pero creo que la actual situación parte de una estrategia que se adoptó copiando el modelo que se estaba implantando en la Guardia Civil, unido a un mantra que en 2012 se oía por todas partes “Hay que acercar al ejército a las Comunidades Autonómicas”. El resultado son los CUD en vez de contar con una Universidad de la Defensa. Una justificación a la actual situación parte de la propia Ley de la Carrera Militar que emplazaba a la homologación de los estudios militares con titulaciones del sistema educativo general y con Bolonia. Si bien eso es cierto, eso no significa que tuvieran que ser unos estudios de ingeniería específicos, sino que podría haberse construido unos estudios específicos en el ámbito militar (por ejemplo, graduado en ciencias militares). Ello habría evitado tener que contar con dobles titulaciones, difíciles encajes y la dudosa utilidad de ciertas asignaturas. Otro mantra generalizado es que con esa titulación el militar se puede reincorporar al ámbito civil, pero yo me pregunto ¿es que el militar no forma parte ya de la sociedad que tiene que reincorporarse a otro sitio? ¿Es que, a los médicos, policías, maestros, etc. se le ha de proporcionar una segunda titulación? Si eres militar de vocación lo que quieres es que tu profesión te de la máxima capacitación en lo que es estrictamente tu ámbito de aplicación. Si un militar, salvo lógicas excepciones, abandona la carrera de las armas es porque la política de personal ha fallado en ofrecer unas condiciones económicas, sociales y profesionales atractivas y equilibradas.

En el caso de la promoción interna se deberían aprovechar las diferentes titulaciones para diferentes puestos: licenciado en exactas Dirección de Servicios Técnicos (DST), ingeniero en informática Centro de Informática de Gestión (CIGES), licenciado en derecho Intendencia, etc… Se podría perfectamente solicitar, a los interesados que quisieran promocionar, los títulos que aportan, con el objeto de destinarlos posteriormente a estas áreas de actividad. Los cursos de capacitación y las asignaturas obligatorias lógicamente tendrían que convalidarlas o cursarlas. Eso no quiere decir que se puedan garantizar todas las plazas a todos los peticionarios, pero dada la escasa promoción actual se puede perfectamente mejorar.

 

¿Considera necesario que los suboficiales con titulación universitaria deban cursar dos años de academia para promocionar a oficial?

Absolutamente no. Un suboficial que ingrese con una carrera, en mi caso una ingeniería de cinco años, que ha ido a la Academia de suboficiales 3 años, con casi 30 años de servicio cuando entré en la Academia de Oficiales del Ejército del Aire, no necesita más que el año de especialización. La formación del primer año o se puede convalidar con experiencia profesional o puede ser realizada a distancia. En el Ejército del Aire sí considero el segundo año necesario, pues se tratan las especialidades de Control de Interceptación, Fase CIS y Seguridad y Defensa, en la que se puede integrar fácilmente la del curso de Paracaidismo, y aquí también se pueden establecer convalidaciones, pues si ya se es paracaidista o se es Ingeniero de Telecomunicaciones o Suboficial TEL hay muchas asignaturas y fases que se pueden reducir. La solución no es sencilla, hay que conceder que entraña una gran dificultad y requiere un gran trabajo por parte de DIGEREM para conciliar todas las situaciones, pero después de 9 años tras el RD 35/2010 es hora de afrontarlo. No es imposible.

 

¿Es o ha sido la edad un factor determinante en los puestos que ha desempeñado o desempeña como oficial? ¿Es más importante el conocimiento o la edad?

Eterno debate lleno de prejuicios y de ideas preconcebidas. Yo hace mucho tiempo que he perdido esa sana capacidad de engañarme a mí mismo, lo que al mismo tiempo hace que no me crea muchos argumentos en contra de la edad. Los militares hemos de pasar unas pruebas de aptitud física periódicas, si pasas esas pruebas eres apto para el servicio, así de simple. Si buscamos unas capacidades físicas mínimas para el ejercicio de la profesión (no debe de haber diferencia entre sexos) se han de aplicar independientemente de la edad o del empleo, no tiene sentido exigir unas capacidades mientras se está en la Academia y relajarlas al año siguiente. Se puede entender que una vez que eres profesional se relajen, pero si ya eres un profesional, ¿por qué al volver a la Academia se han de endurecer?

Respondiendo a su pregunta, para mí no ha supuesto un hándicap sino todo lo contrario, la experiencia acumulada como suboficial me ha permitido realizar mis nuevas responsabilidades con eficacia, el periodo de adaptación a mi nueva situación ha sido prácticamente inexistente. En palabras de uno de mis últimos jefes: “Para mi tener un oficial en el primer empleo con su experiencia es un lujo”.

La sociedad y las empresas actualmente buscan siempre gente joven con mucha experiencia y altamente preparados. Se puede ser joven y bien preparado, pero con experiencia es imposible, se puede ser mayor y con preparación y experiencia, etc. No hay una regla fija. Lo que en realidad ocurre es que no están buscando solamente sangre nueva o nuevo conocimiento, si no reducir sus costos, ya que a una persona con amplia experiencia le tendrán que pagar más que una persona joven con pocos gastos y sin familia. Este es un punto crucial en realidad, el hecho de que sus nuevos empleados no cuenten con la carga emocional y económica de tener que mantener una familia.

Nos pasamos la vida haciendo equilibrios en el alambre sobre si la edad es un problema o no lo es y al final se ha convertido en nuestra forma de vida el permanecer en ese estado de confort sobre la propia cuestión. Se proporcionan estudios sociológicos y psicológicos sobre la conveniencia o no de ser más o menos jóvenes, cuando lo que se requiere es hacer un estudio interno sobre los propios resultados de nuestros profesionales y dejar de mirar fuera de la institución aquellos informes o estudios que nos interesan para fortalecer nuestra opinión.

 

¿Cómo ve la situación actual respecto a la promoción de los suboficiales?

Francamente, un desastre. No hay una política de personal que defina una promoción interna adecuada, sino que esta se va modificando, parcheando las dificultades, introduciendo nuevos problemas. La Guardia Civil ha resuelto ese “dificilísimo problema”. Bastaría con tomar su modelo, yo diría tal cual, y aplicarlo a los ejércitos.

Como profesional de las FAS me duele que la tropa prefiera presentarse a las plazas de guardia en la Guardia Civil a hacerlo en la Academia de Suboficiales, o que algunos suboficiales se hayan planteado esa vía porque a la largan tendrán una mejor expectativa económica, social y profesional.

 

¿Cómo se compagina su trabajo en las Fuerzas Armadas y conseguir un sobresaliente cum laude en su Tesis?

Mucho apoyo familiar, constancia, método, dormir poco y leer todo el material relativo a tu investigación que puedas obtener, todo ello sin perder de vista que has de cumplir en tu trabajo rindiendo con los más altos estándares de calidad que sea posible. El estudiante no ha de olvidar que ha de cumplir con sus obligaciones como militar, de ahí que sea tan difícil terminar una carrera a año por curso mientras se ejerce nuestra profesión. Si bien los militares siempre sobresalimos por nuestra disciplina y espíritu de sacrificio, lo cierto es que no es una tarea fácil.

 

¿Qué ha supuesto para usted todo este esfuerzo a nivel personal y laboral?

A nivel personal una gran satisfacción y orgullo, todo este trabajo me ha ayudado a hacerme siempre preguntas, a ser crítico con mi propio trabajo y el de otros, a hacer avanzar el conocimiento, a disponer de un método de trabajo y a aprender de los errores. Si no estás dispuesto a abordar una investigación, cuyo primer paso es una tesis doctoral, es muy difícil entender cuál ha de ser la estrategia en I+D+I que debes seguir dentro de tu mundo laboral. Desgraciadamente solo un doctor entiende el esfuerzo que lleva alcanzar este nivel y está orgulloso de ver que otros lo consiguen. Es un enorme esfuerzo, que te moldea la mente y te da realmente las herramientas de la investigación. Por desgracia en nuestro país no está valorado en su justa medida y además comportamientos aislados pero muy sonados poco éticos han venido a contaminar aún más de manera injusta la opinión que se tiene del doctorado. El grado de doctor es el máximo nivel académico que una persona puede alcanzar, y como tal se debe tanto exigir como valorar.

 

 

 

 

 

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