26/11/2018 - 

Madrid, 21 de noviembre de 2018

Estimado compañero:

Aunque seguramente te haya llegado con anterioridad alguna propuesta, artículo o informe elaborados por nuestra asociación profesional, quiero, en primer lugar, presentarme. Soy Miquel Peñarroya i Prats, subteniente de Artillería del Ejército de Tierra y presidente de ASFASPRO, la asociación mayoritaria de todas las registradas en el Ministerio de Defensa al amparo de la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas. Nuestra asociación, cercana a los 5.000 socios, representa principalmente a suboficiales, pero también a alumnos de las academias y escuelas de suboficiales y a oficiales procedentes de suboficial.

La filosofía de esta asociación es similar a la de un colegio profesional, siendo nuestro principal objetivo la defensa de los intereses profesionales, económicos y sociales de nuestros asociados. Desarrollamos nuestra actividad conforme a la legislación vigente, respetando la más absoluta neutralidad en relación con la actuación de los partidos políticos y sindicatos.

Creo que a estas alturas ya no hace falta que te relate, porque los has sufrido en tus propias carnes, los muchos agravios y efectos negativos que desde el año 1989 la profusión legislativa en materia de personal ha causado a nuestra carrera profesional, a nuestra trayectoria vital y, sobre todo, a la dignidad que siempre hemos tratado de mantener como militares acostumbrados al cumplimiento de las misiones encomendadas, de manera escrupulosa y eficaz, ofreciendo incluso nuestra vida si fuese necesario. Sin embargo, esta singularidad de la profesión militar no ha servido para que los miembros de los diferentes grupos políticos que han formado parte de la Comisión de Defensa o del Gobierno de la Nación, hayan tenido la sensibilidad suficiente como para dotarnos de unas justas retribuciones o de una ley de personal con plena seguridad jurídica y un reconocimiento profesional acorde con los requisitos académicos y de trayectoria. Es evidente, por tanto, que las sucesivas autoridades del Ministerio de Defensa y la propia cadena de mando de las Fuerzas Armadas fallaron estrepitosamente en la defensa de los intereses profesionales de sus subordinados, a lo que estaban obligados en exclusiva hasta la aprobación de la ya mencionada Ley Orgánica de derechos y deberes, que otorgó esa responsabilidad, también, a las asociaciones profesionales.

Pero en esta ocasión no me dirijo a ti para comentarte estas circunstancias o hechos negativos de nuestro pasado reciente, sino para transmitirte mi preocupación, nuestra preocupación, por lo que consideramos una afrenta y una marginación de la profesión militar, que se está produciendo desde los poderes legislativo y ejecutivo de nuestra Nación, utilizando una doble vara para medir nuestro valor humano y profesional en relación con los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado –en las que también están incluidas las distintas policías autonómicas y locales– y otros servidores públicos. Esta cuestión no es baladí, pues de no corregirse puede significar que la consideración del militar profesional quede a los mismos niveles que tenía a comienzos del siglo XX. O sea, totalmente marginado y olvidado por la sociedad.

Seguro que a más de uno le puede parecer alarmista mi reflexión, pero la realidad de los hechos no hace más que fortalecerla. ¿Por qué? Por varias razones, entre algunas otras:

    • Porque la Ley Orgánica 9/2015, de 28 de julio, de Régimen de Personal de la Policía Nacional otorga a los subinspectores (categoría profesional similar a suboficial) la equivalencia al grado universitario y a los inspectores el nivel de máster, con una exigencia curricular bastante flexible y un elevado reconocimiento de su trayectoria profesional, circunstancias que no se dan en las Fuerza Armadas.

    • Porque la futura modificación de la Ley de Personal de la Guardia Civil incluirá que la obtención del empleo de sargento será equivalente al nivel académico universitario oficial de Grado y, casi con toda seguridad, otorgará a los miembros de la Escala de Cabos y Guardias la equivalencia al título de grado superior de FP, mientras que un sargento de las Fuerzas Armadas tiene que adquirir una doble titulación tras cursar tres años de academia y permanecer durante toda su vida profesional con el nivel educativo de técnico superior, independientemente de los cursos de ascenso o perfeccionamiento que realice.

    • Porque el reciente acuerdo de equiparación salarial de policías y guardias civiles con los miembros de las policías autonómicas, supondrá que cualquier recién egresado de estos cuerpos pase a cobrar a partir del año 2020 más de 1.000 € que un soldado, 600 € más que un sargento y 200 € más que un teniente de las Fuerzas Armadas.

    • Porque mientras se privilegia a los componentes de las policías autonómicas y locales con la aplicación de coeficientes reductores, que les permiten jubilarse anticipadamente a los 59 años con el 100% de la pensión, a los militares nos argumentan que nuestra solicitud de pase a la reserva con carácter voluntario al cumplir 58 años de edad “no está en sintonía con la corriente social de retrasar las edades de jubilación y eliminar las jubilaciones anticipadas”. Esta evidente contradicción se traduce en que nos toman por idiotas, porque es claro y patente que nuestra jornada laboral real puede llegar a duplicar a la de cualquier otro empleado público o privado y que la profesión militar conlleva la disponibilidad permanente para el servicio, constante movilidad geográfica, penosidad y peligrosidad en el adiestramiento o cumplimiento de las misiones y permanencia en zonas de operaciones, lo que en los ejércitos de nuestro entorno sí es tenido muy en cuenta a la hora de fijar el pase a la reserva o jubilación.

    • Porque ni policías ni guardias civiles sufren recorte alguno en sus retribuciones al cumplir 63 años de edad estando en situación de segunda actividad o reserva.

    • Por último, aunque no menos importante, porque todos los empleados públicos disponen de sistemas de promoción interna que tienen en cuenta el grado o la categoría profesional, la formación previa, la experiencia profesional o las titulaciones del sistema educativo general que aportan los aspirantes a promocionar, condiciones objetivas que el Ministerio de Defensa se niega a reconocer a los suboficiales o las limita hasta la ridiculez.

La realidad es muy tozuda compañero y aunque no queramos verla o tristemente miremos para otro lado, lo cierto es que la profesión militar corre un enorme riesgo de convertirse en algo marginal de la que algunos pueden llegar a decir, con la mala uva que caracteriza a ciertos sectores de la sociedad, que la ejercen “los que no tienen donde caerse muertos”. Ya sé que la mayoría de nosotros ingresamos en la Institución con un alto componente vocacional que prioriza valores tan importantes como el espíritu de sacrificio, la satisfacción del deber cumplido, el compañerismo, etc., pero hay un valor muy destacable que siempre debemos defender: la dignidad, personal y profesional, y esto es algo que deben tener muy presente quienes utilizan esa doble vara de medir cuando legislan con la tranquilidad de saber que los militares ni vamos a provocar algaradas callejeras ni cortes en las vías de comunicación o en las calles de nuestras ciudades.

Por todos estos motivos, es fundamental que los militares valoremos la urgencia del momento y tengamos muy en cuenta la posibilidad que nos otorga la Ley Orgánica de derechos y deberes para participar y colaborar en la configuración de nuestro régimen de personal a través de las asociaciones profesionales. Como prueba de la normalidad con la que venimos trabajando desde hace ya seis años, recientemente se ha registrado en el RAPFAS (registro de asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas) la primera asociación profesional exclusiva de oficiales de carrera, que será bienvenida al Consejo de Personal si verdaderamente tiene como objetivo la mejora de las condiciones profesionales, económicas y sociales del militar sin tratar de menoscabar a los suboficiales.

En consecuencia, no solo te pido que te asocies a ASFASPRO, aunque no voy a negar que me gustaría, sino que tomes conciencia de la situación y te des cuenta de que los militares no podemos convertirnos en ciudadanos de segunda ni en servidores públicos de tercera, por lo que es importantísimo que aumentemos cuanto antes nuestro grado de representación ante la propia Administración, instituciones y grupos políticos, para que nadie pueda acusarnos en el futuro de que nuestra inacción o pasividad fueron las causantes del desprestigio de la profesión militar y de la pérdida del bienestar de nuestras familias. Recuerda, no nos importa la actitud de aquellos que nos insultan, marginan o desprecian, sino el silencio de los que no hablan.

Asociarse a ASFASPRO es muy fácil y actualmente puedes disfrutar de importantes ventajas si lo haces antes del 31 de diciembre de 2018. Básicamente, si necesitas apoyo jurídico y disponer de distintos seguros y ayudas, la cuota integral es de 60 € anuales (5 € al mes). En el caso de que por tu situación profesional o circunstancias personales consideres que no necesitas estos servicios, puedes elegir una cuota básica de 10 € anuales.

 

Para mayor información:

www.asfaspro.es

Asociarse

Tfno. de contacto Administración y altas: 673 969 530

 

Sin otro particular, recibe un cordial saludo.

Miquel Peñarroya i Prats

Presidente de ASFASPRO

 

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06/11/2018 -

Presidido por el Subsecretario de Defensa, el ministerio presentó 14 disposiciones normativas, de las que se debatieron 6 además de 33 propuestas de las asociaciones profesionales y otras 3 de las asociaciones de retirados y discapacitados. La Ministra de Defensa estuvo unos minutos presente en el pleno para agradecer el trabajo que realizan las asociaciones, anunciar que estaban estudiando la racionalización de los horarios del Órgano Central y Organismos Autónomos, y trabajando en las medidas acordadas en el pleno anterior sobre conciliación.

ASFASPRO volvió a preguntar por el estado en el que se encuentra la modificación del Reglamento de retribuciones en lo concerniente al personal en reserva a partir de los 63 años. DIGENPER explicó que se ha elevado en 5 ocasiones al Ministerio de Hacienda -la última el 7 de mayo de 2018-, además el 19 de julio se reiteró el interés de seguir con la tramitación del proyecto de real decreto.

08/06/2018 - 

Hemos asistido a través de los medios (pues no se ha invitado a las asociaciones profesionales) al acto de relevo en la cabeza del Ministerio de Defensa, y entre las palabras pronunciadas en los discursos, al personal militar nos parece importante una de ellas: la disposición al diálogo anunciada por la nueva ministra.

Diálogo con el personal militar. Para algunos esto es un oxímoron, cuando en una democracia del siglo XXI debe ser una realidad inexcusable. Como en todos los colectivos laborales, los militares tenemos problemas profesionales que debemos solucionar. La solución sólo puede llegar a través del diálogo de los representantes ministeriales con los representantes de las asociaciones profesionales. Hay un foro específico para ello, el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, y resulta indispensable mejorar su funcionamiento para que sea eficaz y no un simple escenario para convidados de piedra.

11/05/2018 - 

Con motivo de la convocatoria para el próximo sábado, 12 de mayo, de una concentración de militares a cargo de varias asociaciones profesionales de personal militar, la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO) –la asociación más antigua y mayoritaria con representación en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas- quiere hacer públicos los motivos por los que no está incluida entre las asociaciones convocantes.

Uno de los principales problemas del personal militar es la grave situación de las retribuciones que sufren todos los militares, tal como ha reconocido el Observatorio de la vida militar y el propio Congreso de los Diputados, y no puede verse eclipsado por un problema particular de una parte muy concreta de los miembros de las Fuerzas Armadas.

20/04/2018 -

ASFASPRO acudirá al próximo pleno del Consejo de Personal del día 25 de abril, presidido por la Ministra de Defensa, para presentar la Orden Ministerial por la que se aprueba el Plan Integral de Orientación Laboral para el personal militar del Ministerio de Defensa. 

Si bien consideramos desacertadas las afirmaciones de la Ministra de Defensa en la sesión de la Comisión de Defensa del pasado día 17 sobre las asociaciones que no asistirán al pleno, es nuestra obligación exponer en el seno del Consejo el malestar y descontento por el propio funcionamiento del órgano, los escasos avances en las retribuciones y, en general, en la política de personal.

05/12/2017 - 

BOLETÍN OFICIAL DE LAS CORTES GENERALES

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Comisión de Defensa

A la Mesa del Congreso de los Diputados Don Miguel Ángel Gutiérrez Vivas, Portavoz sustituto del Grupo Parlamentario Ciudadanos, al amparo de lo dispuesto en los artículos 193 y siguientes del vigente Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente Proposición no Ley sobre el desarrollo de los artículos 35 y 44 de la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, relativo a los medios para las asociaciones profesionales de miembros de las Fuerzas Armadas, para su debate en la Comisión de Defensa.

09/10/2017 -

Los militares asistimos, con cierta perplejidad y una vez más, al baile de cinismo y demagogia con en el que políticos, autoridades, instituciones y medios de comunicación parecen estar descubriendo, ahora, las significativas diferencias salariales entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad dependientes del Gobierno de la Nación con los de algunas Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales.

Como suele ser habitual, no han sido los exhaustivos informes o las quejas de los representantes de sindicatos y asociaciones profesionales de la Policía y la Guardia Civil los que han producido el grado de sensibilización actual, sino las tensiones territoriales y la quiebra del Estado de Derecho que se está produciendo en Cataluña los que han puesto el foco de atención en el agravio injustificable que vienen sufriendo nuestros compañeros, vilmente insultados y maltratados por una pequeña parte de la sociedad civil a la que defienden siempre con profesionalidad y eficacia probada, a pesar de los intentos maniqueos para desprestigiarles ante la opinión pública. Pero, por otro lado, ya que todos eran conocedores de la situación, surge la pregunta: ¿qué hicieron los diferentes gobiernos o los grupos políticos para remediarla? Absolutamente nada, solo palabras, promesas y dejar correr el tiempo. Finalmente, la realidad le saca los colores a más de uno evidenciando la injusticia y la arbitrariedad.

29/05/2017 -

El sábado 27 de mayo se celebró el Día de las Fuerzas Armadas, con un acto principal en Guadalajara. Su finalidad es poner de relieve el importante papel que juegan los hombres y mujeres que dedican su vida a la defensa de España. En ningún otro ámbito esta frase es tan literal, puesto que los militares estamos obligados a sacrificar nuestra vida en el cumplimiento de la misión.

La lógica indica que en este importante día para los militares todo el personal debería estar representado en el acto, y no es así. Algunos dirán que ya lo está, que desfilan miembros de todos los ejércitos y de la Unidad Militar de Emergencias, que está el primer soldado, S.M. el Rey, el gobierno, los parlamentarios… y una larga lista de asistentes. Pero, como en el cuento de hadas –y como sucedió también en la Pascua Militar- no se permite la presencia de lo que algunos consideran el hada mala. Nada de invitar a Maléfica.

17/02/2017 -

¿Va a permitir el Ministerio de Defensa que las asociaciones profesionales de militares difundan información de interés a través de canales formales, como se ha hecho con la asociación Conde Gazola?

¿Tienen acceso al uso de los mismos medios y personal las asociaciones profesionales constituidas al amparo de la Constitución Española y la LODDFAS?

¿Qué medios ha facilitado el Ministerio de Defensa a las asociaciones profesionales para la difusión de anuncios, comunicaciones o publicaciones a través de vías generales de comunicación electrónica en virtud del artículo 44.1 de la LODDFAS?

Estimado compañero:

Hasta la aprobación de la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, era el Estado el que tenía asignada la importante tarea de velar por nuestros intereses. A pesar de tratarse de un claro mandato –dada la prohibición expresa al derecho constitucional de sindicación o asociación con carácter reivindicativo– los suboficiales, y la práctica totalidad de los oficiales que también lo fueron, hemos sufrido en nuestras carnes la evidente dejación de funciones y la poca efectividad de los que tuvieron esa responsabilidad desde el 1 de enero de 1990, fecha en la que, con la excusa de la modernización y el inicio de la profesionalización de las Fuerzas Armadas, se pisotearon nuestros derechos y expectativas de carrera consolidadas a lo largo de los años, a pesar de ser ampliamente publicitadas por la Administración.

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